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lunes, 12 de octubre de 2015

Carta a Ercilia Pepín, sobre la resistencia y la opresiòn





Por Ylonka Nacidit Perdomo. 12 de octubre de 2015 - 7:00 am -  2
Ahora, Maestra Ercilia, solo se escucha el eco del silencio cómplice; no hay agente autónomo. Menos de un cuarto de siglo nos ha bastado para reconocer –con dolor- que tu lucha, y la de otras muchas mujeres del 16, no cuenta.
Querida, recordada y admirada Maestra: He querido escribirte en el día de hoy. La fecha en el calendario es 12 de octubre. Sucede que, me siento un poco cansada, agotada de dar vueltas y vueltas sobre esa irreconciliable necesidad de tratar de entender el presente. Cada momento del diario colectivo, se quiebra; nos aventaja la tristeza, la decepción, y, las esperanzas se tornan vacías y lejanas. Siento que, a veces, los poderes fácticos pretenden empujarnos a ser solo unos transeúntes de la vida, que acatamos las configuraciones ideológicas y mediáticas que vienen de afuera y de adentro.
Maestra: El otoño empezará a irrumpir pronto, y marcará a la imaginación con la soledad, con una mirada que en las entrelíneas del poniente será taciturna, desfalleciente, sin itinerarios. No sabremos, entonces, hacia dónde viajar, si hacia a la memoria o hacia la espera de un milagro, o si precipitar a que los ciclos se cumplan, a que las redes de la historia con sus complejas normas y visos de circularidad rompan las amarras de la inercia, y den vueltas a la rueda del destino, y despertemos en primavera con los colores vivos que la luz del sol posa sobre las rosas y las flores, sobre los árboles, sobre las alas de las aves, sobre las mariposas, sobre el mar, y sobre la hierba silvestre de la montaña donde podremos hacer nuevos senderos.
Leí, hace un tiempo, aquello que escribiste, como si fuera una manera de vivir, cuando se enfrenta a los opuestos: “Sé de las luchas tremendas y de las inmensas e inacabables contrariedades, como que a duros golpes de esfuerzos bogué porfiadamente contra el oleaje hasta ganar la orilla amable” [1].
¿Recuerdas, Ercilia, esta expresión tuya, estremecedora como una confesión de las vorágines, de las contingencias que nos asaltan cuando procuramos romper las barreras de los infortunios? Esta frase ha sido mi referente para hacerte, por tu experiencia en los avatares de la vida magisterial, política y patriótica, estas preguntas:
Maestra Ercilia: ¿Qué es la opresión? ¿Cómo se puede analizar esa forma de penetrar, de quebrar a las conciencias, para construirle a los otros una identidad lacerada, que atraviesa al alma con una daga que altera los sueños, las entrañas mismas de la dignidad, y se hace una realidad totalitaria, tan conflictiva con el poder político, que es difícil de narrar?
¿Por qué se tiene que vivir como una muñeca quebrada, con los brazos rotos, con las piernas mutiladas y con los ojos desorbitados? ¿Por qué las mujeres de este tiempo no reaccionan ante la opresión con sentido crítico y agudo? ¿Qué nos impide tener una identidad propia, dejar de estar suspendidas en “el ideal” que los otros nos construyen? ¿Qué debemos discutir ante la hibridez de las posturas de quienes tejen –en complicidad con el sistema de opresión política- las mentiras? ¿Es que, acaso, no tenemos un imaginario como sujeto que nos empuje a estallar desde el silencio interior?
Quizás ocurre, Maestra, que las políticas tradicionales, de ahora, han ido perdiendo vigencia en sus múltiples batallas y frentes; no se toman un tiempo prudente para narrar sus experiencias, porque –al parecer- no auscultaron ni escudriñaron con detalles en la opresión genérica. Se dedicaron a las alianzas interpartidistas, y a pertenecer a las camarillas de la identidad del otro. No sepensaron ni un solo momento; no aprendieron a disgustarse con sus roles asignados. Sólo se dejaron determinar como sujetos en torno a las posturasdel otro y de los otros. No saldaron cuentas con el fantasmagórico líder de masas. Jugaron al terrible juego de apoyar por largo tiempo a lo dicho por el otro. Ciertamente, ellas, tienen los mismos problemas de ellos: la marginalidad del pensar. Han sido testigos pasivas, coetáneas, contemporáneas de la opresión en sus partidos, y están con ofuscamiento desposeídas de historicidad intelectual, segregadas, desagregadas del encuentro con las vestiduras que debían rasgar.
Las dirigentes militantes de los partidos políticos tradicionales son eternamente anecdóticas de sus negociaciones “triviales” y rosadas con el poder. No han sabido ir al encuentro de otras miradas; sus caminos están llenos de largas caravanas, de grandes mítines donde son pasajeras de segunda. El poder “paterno” las ha derrotado, sin alcanzar a ser un signo. “Todas a una” siguen viendo en el jerarca del partido, en el señor político, al padre; y en el líder a un mítico prócer que no resiste un escrutinio. Y, ahora, continúan idolatrando a los nuevos patriarcas, al jefe, al caudillo, al emprendedor que las corteja, que construye nuevos esqueletos ideológicos para ellas.
¿Cuál es el epígrafe que pondremos a la participación política de la mujer para el año por venir? ¿Escribirán, acaso, con letras mayúsculas algunas memorias; heredarán el despojo de los gobiernos; construirán otros ideales que no se desprendan de la pasividad femenina; harán posible que el fatal pesimismo sobreviva al holocausto de la opresión; mirarán hacia atrás, sobrevivirán en esta media isla sin respuestas a estas preguntas, o se pondrán una piel de aguerrida amazona? No sé, y ahora más que antes presiento, Ercilia, que los verbos, los adjetivos, los sustantivos, o ninguna palabra pueden alterar el imaginario social del cambio.
¿Cómo vamos a sobrevivir a la opresión subliminal, a la opresión que se ha hecho una dinastía retórica, a los que en mangas de camisa dicen “escuchar” como emisarios de un mundo patriarcal? ¿Aprenderemos a desobedecer, a curarnos de las alucinaciones, de los genocidios culturales que implica lacosmeticalización de la realidad? ¿Qué viviremos el próximo año: una tragedia o una paradoja, un nuevo sueño surrealista criollo, otro proyecto de rompecabezas, de dimensiones contradictorias sobre lo que debe ser, lo que debería de ser, y que a fin de cuentas será lo que es?
Muchos están afectados de quimeras. Las claudicaciones se hacen la orden del día, en este encierro de la memoria y la desmemoria. Ni siquiera se padece de la nostalgia, solo del halagador placer de lo inmediato, de venerar tener un perfil de éxito, porque los utópicos son estigmatizados como detractores.
La crisis, la crisis real de este tiempo, es la crisis de no querer pensar, de no querer tener ideas por temor al poder que aísla. La crisis aunque se hace malestar ha abolido la necesidad de mirarnos a los rostros. “Cara a cara” ni los políticos se miran, por el contrario, oscilan con “serenidad” en ocultar su cara corrupta, corroída por la resaca de sus arrabaleras acciones.
¿”Cara a cara” quién se mira ahora? O, ¿a quién se obliga a mirar al otropetrificado, visceralmente disminuido, con espejuelos, con la voz ahogada, pero con el gesto de autoridad?
La conveniencia es el equipaje que ha hecho el ultraje feroz de la dignidad y del “yo”, el refugio importantísimo para ser parte del acontecer político. La batalla de los utópicos es una batalla que se hace recurrente soledad, un capítulo de esa intimidad que sólo transcurre fuera de los libros, cuando nos acercamos a la mar, y ésta decide ir devorando las fuerzas del náufrago.
Recuerdo, Ercilia, aquellas ideas que nos legaste cuando escribiste en 1930: “Hemos contado con nuestra propia base territorial poblada por homogénea agrupación social sometida al régimen de nuestra propia organización gubernamental; pero nos ha faltado siempre y nos está faltando hoy más que nunca lo esencial: una común y definida conciencia de la Patria, sin lo cual ésta no es más que una ilusión evanescente”. [2]
Sin embargo, Maestra, en el presente, con dolor sólo puedo decirte: ¡Qué decadencia tener que existir alucinantemente en este siglo donde las masas legitiman a sus opresores, y éstos, las hacen seres desasosegados, seres agrietados, habitantes de un pueblo que no se apropia de su libertad por las continuas omisiones adrede de las páginas del pasado!
La opresión ha desencajado el significado de qué significa existir; los opresores hacen del “todo está bien” una instrumentalización, un arsenal de emisarios virtuales que argumentan la ficción de República que tenemos. Ellos, de lo cual los intelectuales no están ajenos, hacen del “todo está bien” un “petit récit”, una instancia de asentimiento, de dosis de no criticidad como testigos voyeristas del barniz de la propaganda.
¿A qué aspiramos ahora, Maestra, si nadie tiene hambre de entendimiento; si nadie hace de la literatura, de la lectura, un hábito para alcanzar su liberación existencial? Dime: ¿Cuántas unidades de historia debemos enseñar, cuántas unidades de libros debemos analizar, para reflexionar, y resolver las ambigüedades del discurso dominante de hoy?
Maestra: el poder opresor ha agrietado a la historia nuestra; ya no hay manera de interrogar con certeza qué paso, cómo fue lo anterior. El mecanismo de opresión actual es la información ausente; crear espacios en blanco, y ahí está la fisura para no tener certeza sobre el presente.
El presente, Maestra, es un espejo tiznado, franqueado por el deseo de inducir la oscuridad en una mayoría que no sabe entrar en pugnas con el poder, e irremediablemente no tiene herramientas para combatir en sus relaciones con el poder. El espejo tiznado ha hecho una cultura, una imago, una ideología de cero conflicto con el desbordante entusiasmo de la ficción asumida como verdad absoluta. Nos no colonizan; la nueva cultura es la invalidez de la oportunidad de la autorreflexividad, del acercamiento a la desconstrucción de esos imaginarios socio-políticos-culturales que disfrazan los discursos de la opresión.
¿Tú crees, Maestra, que estamos en el abismo de una crisis de valores? ¿Crees que hay alguna forma de romper esa subordinación periférica que se evidencia en este nuevo siglo, donde permanece la noción tradicional de cómo participar en la política? Ficción, historia, imaginario, traen las visiones organicistas de ese abismo de polifonía discursiva del poder. Nosotros no somos ciudadanos, somos seres humanos influidos e influenciados por la visión unilateral de la base-supra estructural del poder político tradicional.
Ahora, Maestra Ercilia, solo se escucha el eco del silencio cómplice; no hay agente autónomo. Menos de un cuarto de siglo nos ha bastado para reconocer –con dolor- que tu lucha, y la de otras muchas mujeres del 16, no cuenta. Esta es una sociedad abandonada a que todas debemos asumir el comportamiento que asigna el código patriarcal. Todas debemos jugar oficialmente a ser “muñecas menores” o “mujeres rotas”; ese es el status quo de la condición humana de la mujer en esta media isla. Si te dicen lo contrario, algunas mujeres, es porque no conocen la perspectiva burguesa de la opresión, porque ni se te ocurra ser subversiva ahora, no sobrevivirías a las voces femeninas que no desafían a las voces oficiales.
Recuerdas, Maestra, aquella Carta que le escribiste al General César Augusto Sandino, cuando le enviaste la bandera bordada por las alumnas de tu Colegio? Me he atrevido a leer en voz alta este fragmento de la misma, y he dejado a un lado un poco mi pesadumbre:
“En manos del Ejército Liberador que estáis proceramente comandando, esta bandera que venimos a ofrendaros –palpitante el corazón de patriótica unción- seguirá teniendo la misma significación concreta que ha ostentado hasta el presente tan sólo como símbolo de la soberanía nacional (…) Pero, desdoblando fronteras materiales, esta enseña acabará por conquistar una cimera significación abstracta o trascendentalmente genérica cuando el humo de los combates desiguales en que ella está siendo gloriosamente empurpurada levante en armas los hogares (…) en un soberbio conjuro de repudiación común, enfrenando por la obra de la razón o por obra de la fuerza los alardes del patibulario libertario”. [3]
¡Ay!, Maestra, ¿cómo se puede multiplicar las voces opuestas a la opresión? ¿Qué palabras poseen la autoridad lingüística de persuadir, para que una voz única se haga la voz de todas; para que las voces silenciadas se redescubran, para que las consciencias secuestradas comiencen a tener llantos, y se entienda que la democracia no puede ser una parodia, sino la oportunidad de discutir todas las voces opuestas entre sí? No quiero Ercilia que se siga perpetuando el mito del progreso por ese mundo oligárquico asociado ruinmente al Estado, que hace insostenible la sobrevivencia material de las mayorías, y la ruptura generacional con una legión de caudillos. Ya tú lo habías escrito que nuestro país es “de eternos ensayos y de continuas alzas y bajas en el sentido del progreso y de la cultura”. [4]
Afortunadamente, tú dejaste la autoridad de tu voz en tus textos, conociste de las pugnas que traen las pasiones, las claves que forman el entendimiento de las naciones, los intentos de cortadas, las aspiraciones de cambios, los atormentados desvelos que las convicciones traen. Pero Ercilia, ¡qué dolor hiriente me produce que muchas ni siquiera quieren tener una conciencia de reojo, una mirada oblicua, para transformar las mentiras en subversión y en resistencia!
¿Qué somos Ercilia, qué somos, qué urge hacer, qué hay que hacer para que la libre determinación de los pueblos no sea un microcosmos de letras sobre el papel, una musa para discursos dirigidos a la modorra mental de los que al oler esa peste del dinero de venta y contraventa de los chaqueteros políticos que prostituyen la conciencia y derriten “voluntades” con el aturdimiento del alcohol como un manantial para que se desentiendan de la motivación de la dignidad espiritual, y no puedan remediar la desgracia de ser unos genuflexos consumidores del clientelismo?
¿Crees que podemos alcanzar ese sueño tuyo, de que “al grabar en el conglomerado social la conciencia de la patria, estábamos asegurando a nuestra descendencia un hogar nacional que no obstante la reducción de sus linderos materiales y de sus posibilidades físicas podría alcanzar inconmensurablemente anchura en el reino de lo ético como santuario de honor, de felicidad, de justicia y libertad”. [5]
Quisiera pensar que esto es posible, pero me pregunto ¿cuál es la enfermedad más terrible que padecemos? Y me respondo: -El silencio y el olvido.
El silencio y el olvido es una metáfora de la docilidad, de consolarnos con migajas del poder, de dejar que nuestro destino se desvanezca, que nos echen a un lado para no problematizar el presente. Yo no quiero un mundo perfecto, Ercilia, quiero un mundo rebelde, cambiante. No deseo ser una fugitiva de lo que pienso, ni contrarepresentarme, ni transitar por el terreno de la historia de manera indiferente; sé que aun no he aprendido lo bastante, que mi intento de conocer el sentido de las cosas es un quehacer, una cartografía de esa identidad que llevo adentro a la cual deseo darle voz.
Por eso me suena en los oídos, lo que dijiste, cuando tu pueblo, Santiago de los Caballeros, te entregó el título de Hija Benemérita: “Hice de la Escuela un taller, y en ella mi cabeza se cubrió muy pronto de nieve, y la luz de mis ojos languidece rápidamente, sin que mi alma haya dado hasta hoy ni remotas señales de cansancio. (…) Cuando caiga rendida para siempre, tengo para mí el mejor de los epitafios, al ser colocado sobre mi tumba este título honrosísimo con que me galardona mi pueblo. Ya no quiero más, en la avaricia de mi amor…”. [6]
Y, en mi caso, venerada Maestra, sólo aspiro a morir con dignidad…
NOTAS
[1]Ercilia Pepín (1886-1939), Feminismo. (Tipografía El Diario: Santiago de los Caballeros, 1930): 19.
[2] Patria y Escuela (Santiago de los Caballeros, Talleres La Información, 1930):5
[3] Carta de Ercilia Pepín “Al General César Augusto Sandino. Campos de Nicaragua. Invicto Paladín”, Directora del Colegio de Señoritas “México”, mayo 15 de 1928 en Feminismo, p. 47
[4] Discurso de Ercilia Pepín en la Investidura de Maestros y Maestros Normalistas el 16 de agosto de 1915 en Feminismo, p. 11
[5] Patria y Escuela (Santiago de los Caballeros, Talleres La Información, 1930): 8
[6] Feminismo, p. 19 y 20









domingo, 11 de octubre de 2015

viernes, 2 de octubre de 2015

lunes, 14 de septiembre de 2015

domingo, 5 de julio de 2015

Aproximación a Camila Henríquez Ureña (1894-1973)


            La aproximación a esta destacada intelectual dominicana cobra hoy un particular interés, esto así porque para la relectura y reescritura de la historia dominicana desde la perspectiva de rescatar y valorar los aportes de las dominicanas al pensamiento social, a la construcción de la nación y al desarrollo de la cultura en sentido amplio, es preciso ir identificando a través de esos aportes, el imperativo propósito de superar la invisibilidad de las mujeres en la historia.
Camila Salomé Henríquez Ureña, nació el 9 de abril de 1894, fue la única hija de Salomé Ureña,  fue una niña prematura, ya que su madre estaba amenazada por la cruel enfermedad que le arrancó la vida en 1897; su padre Francisco Henríquez y Carvajal creyó que no viviría, pues era pequeñísima y apenas respiraba. Esa especial circunstancia hizo que la pequeña estuviera bajo el cuidado de su tía y de su padre.
Camila Salomé sufrió los mismos avatares que su familia, las intrigas políticas y las circunstancias muy especiales de inicios del siglo XX. En 1904 la familia compuesta por ella sus hermanos Francisco, Pedro y Max Henríquez Ureña se instala en Santiago de Cuba; allí cursó estudios de bachillerato y universitarios.
Entre los años de 1916-1921 viajó a Estados Unidos; tomó cursos en la Universidad de Minesota, en la que posteriormente ocupó una cátedra .Se graduó de Doctora en Filosofía y Letras y en Pedagogía en la Universidad de La Habana. Cursó estudios en Columbia University y en la Sorbonne de París.
La inagotable labor educativa y cultural de Camila Salomé comenzóó en la década de los años veinte en Cuba, presidió la sociedad femenina Lyceum, fue miembra fundadora de la Institución Hispano-Cubana de Cultura en La Habana, ocupó una cátedra en la Escuela  Normal de Maestros de Santiago de Cuba. Entre los años de 1941 y 1960 año en que regresó a Cuba, viajó por varios países de América Latina, Estados Unidos y Europa.
Acceder a Camila Henríquez Ureña, presentar unas líneas de su personalidad que abarquen la dimensión poliédrica de su obra, de su labor, de su personalidad, acceder a ella como ensayista, crítica literaria, pedagoga, feminista, humanista, mujer en la plenitud de sus aportaciones a la cultura caribeña, latinoamericana y universal .Llegar a Camila a través de Hostos y de Salomé es un reencuentro con las raíces que hoyaron muy dentro de su espíritu y de sus convicciones.
Precursora del feminismo, a través de un importante estudio socio-histórico y cultural sobre la condición de la mujer, pronunció una disertación en 1939,donde entre otras consideraciones plantea que:”La pugna entre las dos mitades de la humanidad obedece a motivos de tal complejidad, comprende tan múltiples y varios aspectos, que no existe manifestación vital en la  cual no se deje sentir, y tratar de interpretarla y de exponer su desenvolvimiento en breves palabras es intentar al par el análisis y la síntesis de toda la existencia de la humanidad.
La historia del feminismo no es sino el lado femenino de esa cuestión eterna, y por lo tanto es la historia de una lucha entre partes muy desiguales,
porque como quiera que consideremos el problema, tenemos que partir del hecho incontrovertible de que la mitad femenina del mundo se ha encontrado siempre en condiciones de inferioridad respecto de la otra mitad masculina. El problema vital de la mujer es doble. Toda la historia de la humanidad es la historia de luchas: el hombre ha batallado siempre por mejorar las condiciones de su existencia, y la mujer, fatal aunque no siempre conscientemente, ha tomado parte en esa lucha general contra la enfermedad, la guerra, el hambre, la esclavitud, la miseria y la muerte, lote común de todos los seres humanos. Pero al mismo tiempo se ha enfrentado al varón por los problemas específicos de su sexo; problemas biológicos y problemas que le ha creado la condición social que le ha sida impuesta.
Entre los  escritos más notables de Camila, figuran: Las ideas pedagógicas de Hostos y otros escritos, Estudios y Conferencias, Obras y Apuntes, recopilación de los más importantes textos que versan sobre diversos temas tratados magistralmente por esta brillante intelectual dominicana de quien nos dice Mirtha Aguirre: ’’…Camila Henríquez Ureña, que sabía crear grandes cariños en torno a su persona, inspiraba, sobre todo, respeto. Modesta y sencilla hasta lo increíble, lograba en su claustro universitario, por acatamiento de todos, que la cabecera estuviera siempre donde ella se sentaba (…) Esta estudiosa de buena pluma era enemiga de publicaciones. Sí se podía conseguir de ella conferencias y posterior autorización para su inclusión en revistas o folletos útiles a los estudiantes. Nadie pudo convencerla jamás de que debía editar libros. A su juicio había ya muchos y muy buenos sobre las cosas a las que ella se dedicaba. Fue este uno de los pocos errores que cometió en su vida’’
Camila fue una abanderada de la causa de la mujer y de la cultura, un ser sensible y extraordinariamente humana. Revelación de esa enorme calidad humana es la experiencia por ella vivida cuando al ser detenida por razones políticas en el año 1935 compartió con las reclusas de la cárcel de Guanabacoa a las que impartió clases y lecturas y donde contribuyó a la organización de la Biblioteca Nacional de Mujeres, en su motivación sobre la importancia de los libros nos dice:’ No piensen ustedes que solo se habla en los libros de héroes poderosos y felices. Los libros exponen también los sufrimientos y las injusticias, y nos animan a buscar el camino para remediarlas, nos anuncian un futuro mejor. Además la vida de los libros es más larga que nuestra vida…”
Esta exquisita dominicana, que resulta desconocida para muchas y muchos dominicanos, nos convoca hoy en el ciento veinte aniversario de su nacimiento a abrevar en la fuente de la cultura como vía de superación. En el ensayo’’ Mujer y Cultura’’, escrito en 1939, expone notables consideraciones en torno a la cultura y a las mujeres en búsqueda de la identidad de género. Camila revela profundas reflexiones sobre la problemática de las mujeres y su traumático tránsito por los senderos de la cultura, los que ha tenido que trillar muy cuesta arriba, ingeniándose estrategias para hacer valer su condición de ser pensante.
El ministerio de la Mujer hace significativa esta fecha y reconoce en esta dominicana uno de los valores intelectuales femeninos más notables del siglo veinte. Con ella decimos:’ La época que nos toca vivir es la de derribar barreras, de flanquear obstáculos, de demoler para que se construya, luego, en todos los aspectos de la vida de relación entre los seres humanos.’’
        Conferencia de la Dra. Carmen Durán

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sábado, 4 de abril de 2015

CONOCERLAS PARA ACERCARLAS













HOY 8 DE MARZO DEL 2015


Las mujeres de nuestra historia, algunas de las cuales han sido biografiadas, y las demás dolorosamente olvidadas, constituyen sin duda, un referente obligado a la hora de hablar del desarrollo socio cultural, político y económico de nuestras naciones. No obstante, en la actualidad son muchos los escoyos que deben vencer para acceder a posiciones de poder o mandos gerenciales.

De las olvidadas se sabe muy poco, sin embargo, paradójicamente han aportado grandemente a la sociedad dominicana desde sus distintas y complejas realidades. Como muestra de ellas encontramos mujeres emblemáticas. Anacaona, valiente cacica, luchadora audaz, defensora de la raza aborigen, Rosa Duarte, hermana y biógrafa del padre de la patria, Juan Pablo Duarte, María Trinidad Sánchez y Concepción Bona, valerosas mujeres de la independencia, Angélica Figueroa, madre de los hermanos Deligne Figueroa, Petronila Angélica Gómez, fundadora insigne de la revista Fémina, Salome Ureña, educadora, poetiza, madre, y esposa, Andrea Evangelina Rodríguez Perozo, primera médica dominicana, Patria, Minerva y Maria Teresa Mirabal, Florinda Soriano (Mamá Tingò); entre otras valiosas heroínas, son algunas de las mujeres que nos proponemos desempolvar para visibilizar.

lunes, 26 de enero de 2015

UNA MIRADA AL PENSAMIENTO DE DUARTE, DESDE EL AULA




Juan Pablo Durte en el imaginario de los jóvenes dominicanos

El aprecio o reconocimiento de sentimientos y valores en las sociedades modernas y post modernas, son temas que en la actualidad generan polémicas interesantes. El debate, que se nos plantea cuando hablamos de divulgar informaciones, teniendo en cuenta los valores éticos y morales de las sociedades de hoy, nos obliga a substraernos un poco, e iniciar una suerte de interrogantes, que tienen que ver con la sociedad en su conjunto, pero fundamentalmente, con las sociedades del pasado.

Preguntas como ¿Qué tipo de sociedad  tenemos?, ¿Cuáles son sus intereses?, ¿Cuál sería la sociedad apropiada o cuál nos gustaría tener?; ¿Por dónde empezar a construirla o reconstruirla?, son algunas de ellas. Por supuesto, llegar a esas respuestas amerita de un trabajo creativo por parta de  docentes y alumnos.

Hace dos años, al conmemorarse el bicentenario del natalicio de Juan Pablo, quise introducir en la programación de la asignatura Fundamento de Historia Social Dominicana; una estrategia metodológica en la que los jóvenes tuvieran la oportunidad de recrear la labor social y política de “Juan Pablo”  desde una perspectiva mucho más cercana, presentando a un Duarte más parecido a él o a ella, a un Duarte de carne y hueso.
Tomando como punto de apoyo el conocimiento del personaje a través de su labor social y política, iniciamos la caracterización y dramatización del periodo histórico, en el que se desarrollaron los hechos, que posteriormente produjeron la Independencia Nacional Dominicana, el 27 de febrero de 1844.

¿Cuál fue la gran sorpresa de estos jóvenes?, ¿Qué lectura hicieron?, ¿Cuáles pensamientos llamaron su atención?.
 Descubrieron  a un Juan Pablo con gran personalidad, con sed de justicia, que llamaba las cosas por su nombre, que tenia fe en el porvenir.  Poseído de coraje y valentía. Un veinteañero que trasciende la tenacidad del tiempo, un jòven con sueños iguales o muy parecido a la de ellos y se dan cuenta, ademas, de que sus motivaciones políticas y sociales continúan siendo pertinentes, después de doscientos años.

 Juan Pablo Duarte, con su innegable visión y percepción de las características del ser humano definía al pueblo dominicano y a sus  dirigentes con acertada razón, diciendo En Santo Domingo no hay más que un pueblo que desea ser y se ha proclamado independiente de toda potencia extranjera, y una fracción miserable que siempre se ha pronunciado contra esta ley, contra este querer dominicano, logrando siempre por medio de sus intrigas y sórdidos manejos adueñarse de la situación y hacer aparecer al pueblo dominicano de un modo distinto de como es en realidad; esta fracción, o mejor diremos esa facción, es y será siempre todo, menos dominicana; así se la ve en nuestra historia, representante de todo partido antinacional y enemigo nato por tanto de todas nuestras revoluciones; y si no, véase ministeriales en tiempo de Boyer, y luego riveristas, y aún no había sido el 27 de febrero, cuando se les vio proteccionistas franceses y más tarde anexionistas americanos y después españoles”(…). [1]



Cuando los alumnos fueron profundizando en el conocimiento del pensamiento social y político de Juan Pablo, establecieron nexos importantes, enfatizando el aspecto interno de los procesos que se puede reconstruir sobre la base de hechos históricos sucedidos, apoyados en documentos escritos, testimonios orales y demás recursos que constituyen fuentes necesarias para estudio de la historia.

 Sin hacer grandes esfuerzos, la dimensión del personaje era cada vez más gigantesca. Poder realizar una reflexión histórica desde el presente denunciando problemas con tan clara vigencia, como lo hizo Juan Pablo, redimensiona su figura ante estos jóvenes. No hay que desempolvarlo, sus pensamientos lo dicen todo, “Los enemigos de la patria, por consiguiente nuestros, están todos muy acordes en estas ideas: destruir la Nacionalidad aunque para ello sea preciso aniquilar a la Nación entera".


Y así, podemos hacer un ensayo histórico interminable, solo con el aporte de su ideario; sin embargo, quisiera finalizar con lo expresado por Juan Pablo, en relación a la autoridad:”El gobierno debe mostrarse justo y enérgico…o no tendremos Patria y por consiguiente ni libertad ni independencia nacional”. Más pertinente no puede ser.


Los jóvenes estudiantes al final de la experiencia docente, destacaron en primer lugar, la tremenda vigencia del pensamiento de Juan Pablo doscientos años después, en segundo lugar,  el compromiso que tiene su generación con el cambio de rumbo de políticas negativas desarrolladas por la mayor parte  los gobiernos republicanos y en tercer lugar, y no menos importante,  la necesidad de inclusión social para los  más vulnerables, así como la implicación y compromiso de la juventud en el proceso de ese cambio de rumbo.


Finalmente, pienso que es fundamental integrar esfuerzos para producir un tipo de enseñanza en la que los jóvenes y adultos sean capaces de apreciar el valor de la diversidad cultural y sus influencias en este mundo globalizado.
 Pero además, provocar en ellos una actitud responsable y solidaria, que les permita convertirse en verdaderos sujetos de cambio acorde con las características del mundo en que viven, el cual demanda de innovaciones constantes, con apego a valores de identidad e integración.

“Juan Pablo vive en el imaginario de los jóvenes”
26 de enero, 2015.



miércoles, 21 de enero de 2015

LA JUVENTUD HACE NUEVAS LECTURAS SOBRE LA HISTORIA DOMINICANA

Talleres Históricos de Reflexión:

Es una forma de organización de la propuesta metodológica que busca la profundización y proyección grupal de acciones que ayuden al desarrollo de la asignatura Fundamento de Historia Social Dominicana (His-011) dirigida a estudiantes del Ciclo Básico.
Constituye una alternativa metodológica en la que se combina el trabajo grupal, el conocimiento significativo con la orientación del profesor, utilizando criterios de discusión para obtener mayor riqueza en el debate.
Todas estas actividades del grupo contribuyen a desplegar y actualizar importantes aspectos del potencial humano como la discusión, confrontación, refutación y aclaración de los hechos históricos, generando interesantes reflexiones.
 Propicia el enriquecimiento de la información y comprensión más amplia y profunda de los temas tratados, ayudando a reforzar la autoestima y la identidad como valor indispensable para la defensa de la libertad.
 Promueve la actitud reflexiva de los estudiantes en correspondencia con sus necesidades e intereses individuales, provocando un clima de alegría, optimismo y placer al conocer más sobre su historia.
 La propuesta que nos atrevemos a diseñar se apoyará en lo que hemos llamado Talleres Históricos de Reflexión, permitiendo adaptar los contenidos del programa con el tiempo asignado a cada unidad.
Veamos algunos opiniones sobre la experiencia de aprendizaje. Semestre 2014/2






jueves, 1 de enero de 2015

PENSANDO EN VOZ ALTA A SUS 17 AÑOS




Sé que probablemente tendré a la gente harta hablando de este tema por Facebook o lo que sea, pero siento que las redes sociales aparte de ser utilizadas como medio de socialización y entretenimiento alguna vez deben ser usadas para expresar alguna opinión o crítica. 
Como joven de 17 años que soy, me siento muy mal al ver como el mundo está cambiando (y para mal) ante mis ojos, eso al igual que muchos crea una confusión dentro de nosotros. Hay adultos que tienen fé en que se
remos los jóvenes que marcaremos la diferencia en el futuro, la esperanza del planeta, pero sinceramente ya ni sé, posiblemente no sea una adulta ni tenga experiencia de estas cosas, pero en el país que vivo, las cosas han cambiado notablemente y eso se siente en el aire: ya los vecinos no son tu familia, las personas con las que te topas en las calles no son para NADA corteses, los “políticos” solo son una bolsa de codiciosos, ya no hay ese sentido patriótico, el núcleo familiar cada vez se está desmoronando más, muchos jóvenes sienten interés por el narcotráfico como vía fácil de ganar dinero, incluso las personas están enajenadas con la iglesia etc… Es triste, como ciudadana, porque crea un sentimiento de incertidumbre sobre el futuro de todos, muchos tal vez no se preocupen ahora, pero si no actuamos o cambiamos nuestra forma de pensar, estaremos realmente perdidos. Veo como los medios nos vuelven locos diciéndonos lo que “debemos comprar”, lo que “debemos usar”, y eso un bombardeo constante y peligroso a nuestras mentes, todos preocupados por ser “ricos”, porque la sociedad ha impuesto que el valor de una persona sea medido por su valor adquisitivo, EL DINERO “influyendo al mundo”, no se han preguntado: realmente nos están cogiendo de pendejos?, mientras los ricos se vanaglorian, se regodean y se ríen de los menos afortunados.
RIQUEZA – EDUCACIÓN = GUERRA
Y esto no es nada, que pasa con el tema de la educación?, LA EDUCACION TAN MALA QUE TENEMOS EN NUESTRO PAÍS!, no nos educan, nos AHOGAN de información, nos MUTILAN la imaginación, nos dicen que es incorrecto EXPRESAR NUESTRAS OPINIONES y es así como se va formando toda la indiferencia en los ciudadanos, el conformismo, QUE NOS-COJAN-DE-PENDEJO-PATOLOGICAMENTE… 
RIQUEZA + IGLESIA = CONFABULACION – EDUCACION = POBREZA E IGNORANCIA
Y ni mencionar la iglesia, como ha manipulado a su conveniencia cosas que tal vez nunca sepamos, cogido de idiota a sus fieles prometiéndoles cosas que ni ellos mismos están seguros de que esas cosas son verdad… 
POBREZA + IGLESIA = CIRCULO DE IGNORANCIA
Con todo esto, no es de esperar que haya tantos jóvenes confundidos con nuestro futuro, indignados con la sociedad e impotentes con el mundo... como yo.
JUVENTUD + EDUCACION = ?
gracias
                                                                                                         Maya Velásquez